4.066 evidencias: la campaña que se cuenta antes de empezar

by Redacción · 16 de octubre de 2026

Antes de que empiece la campaña, ya hay un conteo. El Consejo Nacional Electoral ha recopilado hasta el 15 de octubre 4.066 evidencias de campaña anticipada de candidatos con postulación en firme para las seccionales, aunque la etapa oficial de proselitismo recién empieza el 12 de noviembre y se extiende hasta el 26. Según el organismo, la mayoría llegó por denuncias ciudadanas y el resto por intervención directa de sus funcionarios.

Las evidencias no se archivan: se convierten en cuentas. Cada hallazgo se cuantifica y se carga al gasto electoral del candidato, y si al final del proceso el monto supera el límite aprobado, el CNE debe denunciar el caso ante el Tribunal Contencioso Electoral. Cuando se trate de recursos públicos usados con fines electorales, la información no va al TCE sino a la Contraloría General del Estado.

El conteo tiene un perímetro. La fiscalización se puede hacer en eventos públicos, medios de comunicación o vallas publicitarias, pero no en el contenido de las cuentas: «los contenidos en redes sociales no podemos monitorear, porque la ley no las contempla», dijo el presidente del CNE, José Cabrera, en Teleamazonas. Sí puede acceder a datos de gasto en promoción en ciertas plataformas que los hacen accesibles. La regla cambia para el otro proceso del 29 de noviembre: con las candidaturas al CPCCS se puede ejercer un mayor control de su posible promoción en redes, algo que en el papel no tienen permitido.

Mientras tanto, el frente judicial avanza por separado. Al TCE han llegado cerca de una decena de denuncias por supuesta campaña anticipada, ninguna impulsada por el CNE, y en una de ellas, pendiente de resolución, la acusación es que unos eventos denominados «risoterapia» habrían servido para promover imagen, nombres y mensaje. La frontera legal tampoco está cerrada: Cabrera sostiene que la infracción requiere una candidatura en firme, mientras la abogada Melania Carrión considera que puede configurarse desde la inscripción.

Que cada valla y cada evento se conviertan en una línea del gasto cambia el cálculo de la precampaña: lo que se ve en la calle ya no es gratis, aunque todavía no sea campaña. El incentivo empuja los mensajes hacia los formatos que no entran en el conteo, como el contenido orgánico de las cuentas o actividades que no se presentan como proselitismo. Para los equipos, la lección es de contabilidad tanto como de creatividad: cada pieza visible desde ahora debería planificarse como si ya estuviera en la factura.

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