La campaña seccional todavía no arranca oficialmente, pero ya tiene rostros que no estarán en ninguna papeleta. Rafael Correa, Lucio Gutiérrez y Jaime Nebot reactivaron su protagonismo de cara a las seccionales, y el presidente Daniel Noboa mantiene presencia constante en encuentros y actos públicos junto a los cuadros de ADN. La lista definitiva de candidaturas se conocerá el 9 de noviembre y la campaña correrá del 12 al 26 de noviembre.
Cada figura usa un formato distinto. Correa intensificó su presencia en redes con piezas audiovisuales para respaldar a postulantes afines; Gutiérrez recorre el país en territorio y plataformas digitales al frente de Sociedad Patriótica, como «tercera vía»; y Nebot participa en caminatas y contenidos digitales en respaldo a la candidatura de Andrés Roche en Guayaquil.
Los especialistas consultados no coinciden sobre el efecto. Para la académica Caroline Ávila, «el rol de estas figuras solo es útil si responde a una estrategia milimétrica», porque «la sobreexposición puede resultar contraproducente». Mauricio Alarcón, de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo, cree que en lo local «la gente se fijará en los perfiles directos de los candidatos».
El endoso funciona como préstamo de reconocimiento, y todo préstamo se cobra: cuando el padrino ocupa el cuadro entero, el candidato local queda de figurante en su propio spot. Las piezas que mejor trabajan este recurso suelen invertir la jerarquía, con la figura nacional presentando y el aspirante cerrando con una propuesta del barrio o del cantón. En una elección de alcaldes y prefectos, el último plano debería ser siempre del que va en la papeleta.
