El jueves 8 de octubre, en el marco de los 206 años de independencia de Guayaquil, el presidente Daniel Noboa encabezó la sesión solemne en el coliseo Voltaire Paladines Polo y, en el mismo escenario, participó en el concierto gratuito «Día de las Estrellas». La efeméride fue el marco; el anuncio, el contenido: una inversión de más de USD 1.000 millones para Guayaquil y la provincia del Guayas.
El discurso empezó por la historia. «Guayaquil siempre ha sido la cuna de la libertad, el motor económico y el faro de pujanza de todo el Ecuador», dijo el mandatario, antes de pasar al compromiso: «destinamos 1.000 millones de dólares para obras y turismo que devolverán la tranquilidad, el empleo y el progreso a las familias del Guayas».
Para que la cifra tuviera lugar en el mapa, Noboa mencionó el Quinto Puente y la construcción de un nuevo parque en Monte Sinaí. También se refirió a la seguridad y destacó las operaciones encabezadas por los ministros John Reimberg y Giancarlo Loffredo, y llamó a trabajar por el desarrollo y la paz.
La pieza sigue una arquitectura conocida del discurso de fiestas: primero el homenaje, que reúne a todo el público, y luego una sola cifra redonda que pueda viajar sola al titular. Las dos obras nombradas cumplen la función de anclas visuales: un puente y un parque se imaginan más fácil que un monto. El concierto como escenario hace el resto, porque convierte el anuncio en parte de la celebración.
