Para los 65 aspirantes al Consejo de Participación Ciudadana, la pieza central de la campaña ya tiene cronómetro. El 16 de octubre el CNE sorteó el orden de grabación y pautaje en medios de las 65 candidaturas, y cada spot durará 30 segundos: 4 para el nombre, 12 para la trayectoria, 12 para la propuesta y 12 para el cierre del CNE.
La duración tiene sustento institucional. El presidente del CNE, José Cabrera, explicó que el tiempo partió de una sugerencia del departamento de Comunicación, y recordó que el presupuesto aprobado es de 50.000 dólares por candidato. El Manual Técnico Comunicacional busca que la ciudadanía conozca nombre, trayectoria y propuesta en igualdad de condiciones.
No todos lo leen igual. Para el exvocal del CPCCS Gonzalo Albán, «el spot resulta insuficiente para una candidatura sin campaña», y las posibilidades de cada aspirante dependerán de cuánto lo conozca la ciudadanía, de su visibilidad acumulada y de sus redes de apoyo. En paralelo, los candidatos y los ciudadanos pueden hacer proselitismo en redes, eventos y entrevistas, pero los aspirantes no pueden recibir financiamiento privado, y el reglamento para controlar la actividad en redes sociales todavía no ha sido aprobado.
Doce segundos son unas treinta palabras dichas con calma: alcanzan para una idea, no para un programa. El oficio está en llegar a la grabación con esa frase ya probada, escrita para el oído y no para el papel, y en cuidar que lo que el candidato diga en sus redes sea la versión larga de esa misma idea y no otra distinta. Cuando el formato es igual para todos, la diferencia la hace la edición previa.
